Las Fuerzas Armadas Argentinas incorporaron el primer lote de fusiles ARAD-5 y ARAD-7, fabricados por Israel Weapon Industries (IWI), como parte del proceso de modernización y renovación del armamento individual de las tres Fuerzas.
La incorporación se produjo luego de que el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas culminara las pruebas de recepción y aceptación correspondientes al primer lote. El nuevo armamento permitirá avanzar progresivamente en el reemplazo de parte de los fusiles FAL y M-16 que permanecen en servicio.
ARAD-5 y ARAD-7
Los nuevos fusiles pertenecen a dos plataformas diferentes. El ARAD-5 está basado en la arquitectura AR-15, mientras que el ARAD-7 emplea la plataforma AR-10, de mayor calibre.
Ambos sistemas incorporan una configuración modular que permite adaptar el arma a diferentes necesidades operativas mediante la integración de accesorios, sistemas de puntería y otros elementos destinados a mejorar las capacidades del combatiente.
Entre el equipamiento recibido se encuentran las miras electroópticas de punto rojo MEPRO M-5, también desarrolladas por una empresa israelí especializada en sistemas de puntería y tecnologías para armas ligeras.
Esta configuración busca proporcionar una mayor flexibilidad frente a las distintas condiciones de empleo, permitiendo configurar los fusiles de acuerdo con las necesidades de cada unidad y misión.

Capacitación para las tres Fuerzas
Como parte del proceso de incorporación, durante octubre personal perteneciente a las tres Fuerzas Armadas Argentinas participará en cursos de operación y mantenimiento impartidos por especialistas de IWI.
La capacitación forma parte de la introducción del nuevo sistema de armas y permitirá preparar al personal encargado de su empleo y mantenimiento.
La recepción del segundo lote está prevista para el primer trimestre de 2027, dando continuidad al programa de renovación del armamento individual.
Un nuevo estándar para el armamento individual
La incorporación de los ARAD-5 y ARAD-7 representa un avance en la modernización del armamento individual argentino, especialmente por las posibilidades de configuración que ofrecen estas plataformas.
Más allá del reemplazo progresivo de fusiles de generaciones anteriores, el proceso apunta a incorporar un sistema de armas con mayor modularidad, adaptabilidad e integración de accesorios y sistemas de puntería, elementos cada vez más relevantes para las fuerzas militares modernas.
La llegada de nuevos lotes durante los próximos años permitirá determinar el alcance que tendrá esta renovación dentro de las Fuerzas Armadas Argentinas y qué proporción del armamento actualmente en servicio será sustituida por las nuevas plataformas de origen israelí.