Italia firma el contrato para construir dos nuevos destructores DDX de más de 13.000 toneladas

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Italia dio un nuevo paso en la renovación de su flota de superficie con la firma del contrato para la adquisición de dos nuevos destructores de la clase DDX, considerados uno de los proyectos navales más importantes de la Marina Militare para las próximas décadas.

El contrato fue adjudicado a Orizzonte Sistemi Navali (OSN), empresa conjunta formada por Fincantieri, con una participación del 51%, y Leonardo, con el 49%. La operación se desarrolla a través de OCCAR, la organización europea encargada de la gestión de programas de armamento.

Un contrato de hasta 3.700 millones de euros

El programa contempla un valor total de aproximadamente 3.700 millones de euros.

La fase firme inicial representa alrededor de 2.400 millones de euros, mientras que otros 1.300 millones corresponden a opciones previstas dentro del programa.

Los dos buques serán construidos como parte del proceso de modernización de la flota italiana, con la entrega del primer DDX prevista para 2033 y la del segundo para 2035.

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Buques de más de 13.000 toneladas

Los nuevos DDX tendrán un desplazamiento superior a las 13.000 toneladas, con estimaciones que sitúan su desplazamiento en torno a las 13.000-13.500 toneladas.

Con una longitud aproximada de 180 metros, estos buques estarán entre las unidades de superficie más grandes operadas por la Marina Militare.

Su tamaño estará acompañado por una elevada capacidad de generación eléctrica, sensores avanzados y sistemas de armas destinados a enfrentar diferentes tipos de amenazas.

Defensa aérea y capacidad contra misiles balísticos

Uno de los principales objetivos del programa DDX es proporcionar a Italia una nueva capacidad de defensa aérea y defensa integrada contra misiles balísticos (IAMD).

Los buques estarán preparados para desempeñar misiones de defensa antiaérea, ataque contra objetivos terrestres y operaciones antisubmarinas, además de actuar como nodos de coordinación dentro de fuerzas navales multinacionales.

El diseño busca combinar sensores de largo alcance y sistemas de armas capaces de proporcionar protección a las unidades navales y fuerzas desplegadas en una determinada zona de operaciones.

Nuevos sensores y sistema de combate

Los DDX incorporarán el sistema de combate C5I SADOC 5, desarrollado para gestionar e integrar la información procedente de los diferentes sensores y sistemas de armas del buque.

También contarán con un radar AESA de alta potencia con antenas fijas, destinado a mejorar la detección y seguimiento de múltiples objetivos aéreos y de superficie.

La arquitectura del buque permitirá integrar sistemas de misiles desarrollados por MBDA, además de otros sensores y sistemas de guerra electrónica.

Esta combinación convertirá a los DDX en plataformas de mando y defensa aérea de alta capacidad dentro de la flota italiana.

Reemplazo de los antiguos destructores italianos

Los nuevos destructores forman parte de un proceso gradual de renovación de la flota de superficie de Italia.

Los DDX están destinados a reemplazar progresivamente a los destructores de la antigua clase Durand de la Penne, al mismo tiempo que complementarán a las fragatas FREMM y a los destructores Horizon actualmente en servicio.

De esta manera, Italia busca mantener una estructura naval capaz de operar en escenarios de alta intensidad y dentro de agrupaciones navales multinacionales.

Proyección naval más allá del Mediterráneo

Aunque el Mediterráneo continuará siendo el principal escenario estratégico de la Marina Militare, las capacidades previstas para los DDX permitirán ampliar las posibilidades de despliegue de Italia.

La combinación de autonomía, sensores avanzados, defensa aérea y capacidad de mando permitirá emplear estos buques en operaciones de larga duración junto a otras fuerzas navales de la OTAN y de países europeos.

Con un alcance estimado de aproximadamente 4.000 millas náuticas y una tripulación cercana a las 250 personas, los DDX estarán diseñados para participar en operaciones navales de gran escala.

La incorporación de estos buques también representa una apuesta por mantener las capacidades tecnológicas e industriales de Italia en el desarrollo de grandes plataformas navales de combate.

Un nuevo salto para la Marina Militare

La construcción de los dos DDX marcará una nueva etapa para la Marina Militare, que busca disponer de destructores de mayores dimensiones y capacidades frente a una evolución del entorno estratégico.

Con sus sistemas de defensa aérea, sensores AESA, arquitectura C5I y capacidad para participar en misiones de defensa contra misiles balísticos, los nuevos buques se convertirán en algunas de las plataformas de combate más avanzadas de la flota italiana.

La entrega del primer buque está prevista para 2033, mientras que el segundo deberá incorporarse en 2035, dando forma progresivamente al nuevo componente de grandes combatientes de superficie de Italia.

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